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sábado, 21 de noviembre de 2015

El secreto de los nueve desconocidos o Alianza de los nueve




La gran mayoría tal vez nunca ha oído hablar de los "nueve desconocidos" Salvadores del mundo. De todas las sociedades secretas está era probablemente la más secreta. Los historiadores ni siquiera están seguros de si existía.

Sin embargo, muchos conocen esta sociedad cómo los "nueve incógnitas" (se les llama "Consejo de los Nueve" o "alianza de nueve").

Está es la  historia:

Wise gobernante indio Ashoka (que vivió entre 273- 232 antes de Cristo. C.) estaba muy preocupado por la tendencia humana a la autodestrucción. Dijo que en el futuro la gente siempre se esforzará por utilizar los logros de su propio progreso y los frutos de su propia inteligencia para el mal - en aras de la conquista y de enriquecimiento. Debemos proteger los logros de la humanidad de la misma humanidad.

Para resolver este problema las restricciones era claramente imposibles. Por lo tanto, Ashoka creó una sociedad secreta, se sí hizo de nueve mentes brillantes cuyos nombres nadie puede nombrar. Se rumoreaba que entre los "Nueve Desconocidos" en varias ocasiones se especulo que se incluyó a genios, artistas e inventores, cómo Leonardo da Vinci, el médico y alquimista Paracelso, el Papa Silvestre II, y muchos otros.

Nueve hermanos siguieron en orden al conocimiento potencialmente peligroso, para que no estuvieran en poder de los poderosos tontos y arrogantes. Han creado una extensa red de agentes, la contratación de destacados representantes de diferentes áreas: astrólogos, físicos, filósofos, alquimistas, y así sucesivamente. Sin embargo, los reclutas tenían acceso a un conocimiento muy limitado sobre la organización.

Completa lasociedad era de sólo nueve "hermanos", sólo ellos sabían todo el plan. Cuando uno de nueve murieron, su lugar fue ocupado por otro elegido. Este número no ha cambiado hasta hoy.

Para reclutar nuevos agentes Ashoka y sus seguidores enviaron a sus hombres en los países más progresistas del mundo, a menudo bajo la apariencia de comerciantes y hombres de negocios. También se ganaban a los destacados especialistas, que se dedicaban a la recolección de información sobre los nuevos conocimientos y logros del genio humano. Entonces, todos estos datos invaluables llegaron en un laboratorio secreto para su posterior análisis y nuevas investigaciones, y luego se establecieron en archivos secretos perfectamente protegidos.

Tal vez la existencia de una "biblioteca de la sabiduría", que explica las predicciones sorprendentes hechas en diferentes momentos. Por ejemplo, en 1636 se publicó un artículo que describe el principio de funcionamiento del telégrafo eléctrico, en 1729 en otra obra se estableció el principio de la obtención de imágenes fotográficas. Por no hablar de las numerosos "conjeturas" sobre los grandes cómo Leonardo da Vinci, los submarinos, helicópteros y más.

Muchos investigadores dicen que está historia es de una novela escrita en 1923 por Talbot Mundy. Pero otros aseguran que esa novela fue escrita de hechos reales que ocurrieron en esos tiempos.

Fuera lo que fuera, los "nueve anónimos" no lograron salvar a la humanidad de las guerras, la barbarie y la crueldad. Pero quién sabe, a lo mejor sin ellos este planeta ya hace mucho tiempo se habría convertido en un desierto reseco sin humanidad?

Extranotix.

jueves, 6 de agosto de 2015

LOS MINIONS

Adoctrinamiento en el cine infantil - LOS MINIONS

Los Minions, 
un ejemplo más del poder de la industria cultural


Las críticas que leí sobre esta película antes de ceder a la insistencia de mis hijos por llevarles al cine a verla, hablaban de un largometraje divertido, ambiantada en la maravillosa década de los sesenta, acerca de las aventuras que viven estos seres ancestrales (tal como plantea la trama) en busca de un supervillano para el que trabajar como esbirros.



Lo que no mencionaba ninguna de estas reseñas es el funesto mensaje que de manera absolutamente explícita transmite la película a nuestras generaciones futuras, haciendo una apología descarada y sin ningún tipo de pudor, del servilismo, del poder establecido y de la necesidad vital de doblegarse ante el líder, culminando todos estos valores en una defensa sin disimulo de la monarquía británica en este caso, donde la reina Isabel II se erige, con la ayuda de los simpáticos Minions, como reinstauradora de la paz y el orden perdidos, haciéndolo a través del modo en que sucede también en el mundo real: la concentración del poder jerarquizado e institucionalizado. Y para que no nos olvidemos en ningún momento de quiénes son estas minorías que ostentan este poder, la película nos deleita con medios planos de placas con la tradicional leyenda "God save the Queen" en alguna que otra escena.


Uno de los tintes, a mi juicio, más sorprendentes de estos mensajes, que en ningún caso son subliminales, sino que se transmiten sin ningún tipo de contemplación, es la presentación que se hace de esta defensa del servilismo como fuente de la felicidad, pues en palabras del propio narrador al introducir la trama, se afirma literalmente, y casi en términos filosóficos me atrevería a decir, el hastío ante la vida y el vacío existencial en el que quedan inmersos estos pequeños protagonistas sin un líder ante el que rendir cuentas y al que obedecer, otorgando así sentido a su quehacer cotidiano.

El planteamiento básico de este mensaje es la alienación a la que nos conduciría la libertad sobre nosotros mismos o como colectividad para tomar nuestras propias decisiones sobre los asuntos que nos incumben; el extrañamiento interior al que sucumbiríamos sin la referencia a una entidad superior ante la que someternos y encontrar seguridad. Pero las interpretaciones y consecuentes repercusiones de estas ideas requerirían un análisis exhaustivo desde la óptica filosífica y política más allá de estas líneas.

En un escenario como este resulta imposible no establecer paralelismos con el mundo real y el funcionamiento del mismo en materia de dominio y control sobre la ciudadanía, representando este largometraje un ejemplo más de los muchísimos que encontramos diariamente en todos los ámbitos de la vida, de los mecanismos de adoctrinamiento a los que de manera tan sutil nos somete el sistema, pues a pesar de la evidencia que para un adulto suponga la transmisión de este tipo de mensajes (o quizás no), aparecen recubiertos de imágenes atrayentes y de aventuras que protagonizan estos simpáticos e inocentes seres, que en ningún caso puede engendrar mal alguno, aunque su afán sea servir a los villanos.

Como bien denunciaron algunas de las principales corrientes de pensamiento crítico cuando la industria cultural institucionalizada comenzaba su andadura en el S.XIX (1), las estrategias de control sobre la población debían ser cada vez más sofisticadas dada la cada vez también mayor complejidad del sistema que ya en ese contexto decimonónico quedaba instaurado, originalmente desde el ámbito económico, pero su extensión se trasladó al político y al ideológico, imprescindible este último para su consolidación y perpetuación (2).

La proclama de este tipo de mensajes nos invita cuando menos a la reflexión acerca de la influencia que ejerce la cultura instada y dirigida por el orden establecido, justamente en tiempos tan convulsos como los que vivimos en la actualidad, donde el sistema se siente amenazado por el despertar de la ciudadanía al que asistimos hoy, por las viejas reivindicaciones sociales y políticas que hoy también hacemos nuestras. Y al igual que ha ocurrido a lo largo de toda nuestra historia, los que ostentan el poder intentan por todos los medios mantener el status quo dominante. Para ello, la industria cultural se ha convertido en su mejor aliada, resultando en las sociedades occidentales actuales una herramienta más eficaz en muchos casos, por su sutileza, que las intervenciones violentas, para destruir cualquier atisbo de soberanía popular o empoderamiento ciudadano.

Pero afortunadamente, la ciudadanía a la que se dirigen los mensajes apologéticos del poder establecido, ya no está dormida, ya no calla, y seguirá respondiendo a los envites del sistema, con la toma de conciencia, con la crítica y con el cambio de paradigma al que irremisiblemente nos dirigimos al aunar nuestras voces.


Notas:


1. Especialmente relevante a este respecto fue la crítica elaborada por T. Adorno y M. Horkheimer, miembros de la llamada Escuela de Frankfurt, en su obra Dialéctica de la Ilustración (1944), donde analizan de forma magistral el poder de la incipiente industria cultural (radio, cine, televisión, arte, publicidad) como nueva y más eficaz herramienta del sistema capitalista para el adoctrinamiento, control y dominio de la población.
 
2. Idea esta que nos traslada directamente a los conceptos de infraestructura y superestrucrura, popularizados por la filosofía de K. Marx, representando en este caso el cine comercial y expansivo, uno de los elementos fundamentales de la superestructura, dirigida a justificar y perpetuar un determinado orden económico (el capitalista) que, a su vez, da lugar a una estructura política y social concreta (la neoliberal).



Blog de la autora: http://laesferagris.blogspot.com.es/2015/07/adoctrinamiento-en-el-cine-infantil.html


Vídeo : De los Minions a los Minauros 


domingo, 2 de agosto de 2015

La Pulsera Negra


Según cuenta la leyenda en algunos hospitales de Estados Unidos utilizan unas pulseras de color negro para marcar la hora a la que falleció una persona y cual fue el motivo de su muerte. Si ves a alguien con una de estas pulseras podrías estar junto a un fantasma…

Thomas era un joven médico que trabajaba de interno en un frío hospital de Dakota del Norte. Su vocación y sus ganas de salvar vidas eran el único motivo por el que no caía rendido de cansancio en unas interminables guardias que podían prolongarse hasta 36 horas y que le dejaban exhausto.

Aquella noche había sido especialmente dura, el servicio de urgencias no tuvo ni un respiro y Thomas había tenido que encargarse por primera vez de una paciente sin el respaldo de otro doctor. Luchó por la vida de la chica, que no debía tener más de 22 años, durante más de dos horas, pero desde que llegó se había considerado un caso perdido y en el hospital decidieron priorizar a otros pacientes que tenían más posibilidades de sobrevivir. Los daños que había sufrido la joven en ese accidente de tráfico múltiple eran tan graves, que incluso si Thomas hubiese conseguido obrar un milagro y la chica hubiese sobrevivido, las secuelas hubiesen sido tan graves que probablemente habría quedado en estado vegetativo.

Los médicos más experimentados del hospital habían acudido en la ayuda de los otros accidentados y decidieron “bautizar” a Thomas con un caso imposible para que un primer “fracaso” le hiciera comprender lo dura que es su profesión y no empezara a creérselo demasiado. Además priorizando a otros de los heridos habían conseguido salvar la vida de tres personas, en lo que había sido el peor accidente de tráfico que habían registrado las carreteras de la región en meses.

Thomas era consciente de que la chica probablemente nunca tuvo posibilidades de sobrevivir, pero aún así se sentía destrozado por dentro y tuvo que tragar saliva para contenerse las ganas de llorar cuando le puso una pulsera negra a la fallecida. La pulsera negra era un protocolo de su hospital que servía para marcar a un difunto y señalar la hora y causas de su muerte. Normalmente eran las enfermeras quienes se encargaban de rellenar los datos y ponerle la pulsera antes de mandar a un cadáver a la morgue. Pero Thomas pensó que haciéndolo él, el recuerdo de su primer “fracaso” le serviría para aprender y avanzar en la que puede llegar a ser una de las profesiones más duras. Memorizó cada una de las facciones de la chica y la cubrió con una sábana para que uno de los celadores se la llevara en una camilla por un interminable pasillo que conducía al depósito de cadáveres.

Al finalizar su turno, Thomas parecía un zombi, su cara demacrada por el cansancio y el fuerte impacto emocional de perder a su primer paciente le habían dejado destrozado. No era la primera vez que alguien se moría en una mesa de operaciones frente a él, pero esta era la primera vez que él era el doctor al mando y el “único responsable”. En su mente repasaba todos y cada uno de sus movimientos y trataba de buscar cual fue su error o si había algo más que pudiera haber hecho. Pero incluso él mismo, sabía que su proceder había sido impecable y que cuando a alguien le llega la hora es imposible luchar contra el destino.

Cabizbajo y caminando casi dormido entró en el ascensor. Se dirigía a la séptima planta donde tenía su ropa, lo único que quería era cambiarse e irse a dormir a la residencia que estaba a pocas calles del edificio del hospital. Eran las cuatro de la mañana y el hospital parecía vacío, tan absorto estaba en sus pensamientos que casi ni se dio cuenta de que había alguien dentro del ascensor cuando entró. Una mujer le saludó:

-Uff y yo que creía que tenía mala cara, ¿chico pero que te ha pasado?

Thomas se giró y vio a una mujer de unos cuarenta años que le sonreía, estaba casi tan pálida como él y aunque no tenía muchas ganas de conversar la contestó.

-Hoy ha sido un día muy duro, no se ni como estoy todavía de pie. Además he perdido a mi primer paciente – le dijo mientras ponía un gesto que denotaba que estaba a punto de echarse a llorar.

-Pues por la cara que pones estoy seguro que has hecho todo lo que podías, no seas tan duro contigo mismo.

-Muchas gracias, probablemente mañana pueda verlo de otra forma – dijo Thomas mientras se giraba a ver porque se había abierto la puerta del ascensor en una planta que ninguno de los dos había marcado.

Al mirar fuera vio la silueta de una joven en mitad del pasillo, al terminar de abrirse la puerta del ascensor comenzó a girarse lentamente hacia ellos. Thomas al ver la cara de la chica dio un salto hacia atrás y pegó la espalda a la pared del ascensor mientras señalaba a la chica que había fuera y trataba de decir algo sin conseguir articular palabra. De repente pareció recuperar el control de su cuerpo y se abalanzó hacia el panel del ascensor presionando repetidamente el botón que cerraba las puertas. La mujer que había en el interior del ascensor se quedó mirándole perpleja cuando la puerta se cerró cuando faltaba menos de un metro para que la joven que había fuera entrara en el ascensor.

-E… e… esa chica – dijo tartamudeando del susto – yo mismo la vi morir, no pude hacer nada para salvarla y le puse esa pulsera negra.

La mujer que se había mantenido pegada a la pared sonrió y mientras levantaba el brazo le preguntó:

- ¿Una pulsera cómo esta?

Thomas se giró a mirarla y vió como en su muñeca había una pulsera de color negro, idéntica a las que usan en el hospital. El joven médico se desmayó del susto y en su caída agarró fugazmente el brazo que le mostraba la mujer con la que había compartido la charla en el ascensor.

Minutos después encontraron a Thomas aún desfallecido en el suelo del ascensor. Todos atribuyeron su desmayo al cansancio. Pero él sabía que lo que había pasado era real, en su mano tenía una pulsera negra que había arrancado sin querer del brazo de la mujer que había en el ascensor mientras caía desmayado. Al revisar la pulsera pudo comprobar que la mujer había fallecido dos años antes en un accidente de tráfico muy similar al de la chica que quiso salvar.





http://nuevosmitosyleyendas.blogspot.com.es/2014_02_01_archive.html

martes, 14 de abril de 2015

“La Canción del Alma”

Cuenta la leyenda que, en una tribu africana, todos los integrantes del poblado conocen la canción de los demás. Se trata de la canción del alma, una melodía específica para cada persona, con una resonancia especial, con las palabras adecuadas que le ayudarán a recordar, cada vez que la escuche, cuál es su propósito de vida.
La mujer embarazada se interna en la selva con otras mujeres, que la acompañan para descubrir cuál es la canción de su bebé y, cuando la obtienen se la cantan. Al regresar al poblado se la cantan también a los demás, para que todos se la aprendan.
El objetivo es que esa canción sirva a la persona para entrar en contacto fácilmente con su alma, porque en ella se encuentran las respuestas que necesitará para avanzar sin apartarse de su plan de vida
canciondelalma
El plan de vida es como el proyecto que se crea antes de iniciar una nueva empresa: se establece una idea clara de lo que se quiere lograr, se idea cómo, se determina quién lo llevará a cabo y con qué colaboraciones contará…
Antes de cada nueva encarnación, el alma decide qué lecciones desea aprender, quién le ayudará a aprenderlas y cuál será su aportación a la evolución del conjunto de la sociedad. Habitualmente, esa aportación tiene mucho que ver con la vocación, esa labor que a la persona le resulta fácil y gratificante, tanto que siente una gran satisfacción sólo por el hecho de desempeñarla.
Hoy en día, muchas personas viven ajenas a su plan de vida. Estamos acostumbrados a dejarnos llevar por el qué dirán, por lo que los demás opinan que es correcto, por las creencias que nos impulsan a acumular bienes materiales, a poseer en vez de a ser nosotros mismos. Así, aquello que hemos venido a aportar, lo que verdaderamente deseamos hacer, queda relegado a un segundo plano, pocas veces atendido, eternamente postergado, hasta que llegue el momento, hasta que tenga dinero, hasta que tenga tiempo…
Hemos crecido aprendiendo que la voz del corazón no es importante, que lo importante es lo que nos indica la razón, y así desatendemos la llamada interior que nos pide atención constantemente, porque el alma nunca se calla. Tiene un objetivo que cumplir y se dirige hacia él, siempre.
El alma habita en el corazón. Cuando nos apartamos del propósito que vino a cumplir, el alma protesta y nos indica, por medio de la apatía o de la angustia, que no está de acuerdo con las decisiones que vamos tomando. Si continuamos avanzando con un rumbo equivocado iremos directos hacia la tristeza, la rabia y la insatisfacción. Esas emociones nos volverán irascibles y huraños, fomentarán la envidia y el deseo de tener lo que tienen los demás, generarán desconfianza y conflictos.
¿Qué sucedería en el mundo si todas las personas viviesen conscientes de su plan de vida? Que se acabaría la insatisfacción, que encontraríamos la paz interna. Dejaríamos de mirar al otro como un competidor o como un enemigo; ya no desearíamos lo que él tiene porque, sólo siendo nosotros mismos, nos sentiríamos completos. Nuestras vidas se llenarían de felicidad, ese bien que todos buscamos y que se muestra tan esquivo. ¿Nos hemos parado a averiguar por qué nos resulta tan difícil ser felices, si la felicidad es uno de los derechos inalienables del ser humano?
Solemos pensar que las respuestas que necesitamos a la hora de tomar decisiones importantes se encuentran fuera de nosotros mismos, pero lo cierto es que esas respuestas están en el interior.
Es el alma la que sabe a qué hemos venido, la que nos marca el rumbo. Escuchar la voz del alma es la garantía de éxito que, a menudo, buscamos en lugares equivocados. Por eso es tan importante recordar.
Recordar quiénes somos y para qué hemos venido. Aunque sea poco a poco. Ir descubriendo el camino, caminar por él, reencontrarnos.
Es necesario que le proporcionemos al alma una oportunidad para expresarse y ser escuchada. Inmersos en las prisas del día a día, preocupados por ganar suficiente para llegar a fin de mes, bombardeados por cientos de frecuencias de baja vibración, nos resulta difícil reconocer su voz, y esa voz va quedando enterrada bajo una montaña de prioridades erróneas.
Es entonces cuando la persona comienza a decir cosas como: no sé quién soy, ni lo que quiero, o responde a la pregunta ¿qué es lo que más te gusta hacer en la vida? con un no lo sé.
¿Qué sucedería en el mundo si todas las personas viviesen conscientes de su plan de vida? Que nadie, nunca más, dudaría de sí mismo ni de su verdad, ni se perdería en circunloquios mentales que le conducen a ninguna parte, o directo a la desgana o a la depresión.
¿Qué sucedería en la sociedad si todos nos ayudásemos a recordar? Si el objetivo de todos los programas políticos fuera ése, el de todas las empresas, el de todas las instituciones, públicas y privadas, el de los colegios, las universidades, las televisiones, las emisoras de radio, la prensa…
¿Qué pasaría si creáramos las bases de la sociedad sobre la certeza de que el ser humano alineado con su plan de vida es el pilar que el mundo necesita para evolucionar en armonía?
Los programas audiovisuales transmitirían ese mensaje, las escuelas nos enseñarían a creer en nosotros mismos y a encontrar nuestra verdad, los recursos públicos se destinarían a proyectos y actividades que fomentasen la conexión con el alma. El otro dejaría de ser un enemigo, una amenaza o un competidor, para convertirse en un aliado.
Volvamos a aquella tribu de África de la que habla la leyenda. Tolba Phanem, la poetisa que la narró, afirma que, en todos los momentos importantes de su vida, cada persona escucha su canción. Los habitantes del poblado se reúnen para cantársela cuando nace, en las diferentes etapas de su crecimiento, cuando se casa, cuando muere e incluso cuando comete un crimen o un acto social aberrante. En todas esas ocasiones le cantan su canción, para que recuerde quién es y a qué ha venido, seguros de que el reconocimiento y el amor despertarán la voz del alma en su interior.
Cuando el alma habla y la persona la escucha abandona cualquier deseo de dañar al otro o de poseer lo que tiene el otro, porque comprende su función en el mundo y se despierta en ella el anhelo de desempeñar esa función, de entregarse por completo a su propósito de vida. Además, el alma está hecha de amor, y el amor no entiende de luchas, ni de rencores, ni de envidias.
¿No sería eso mucho más efectivo que el castigo? ¿No resultaría más fructífero para nuestra sociedad que la persona decidiese por sí misma dejar de delinquir, porque ha comprendido de verdad que no es ése su propósito de vida?
Imaginemos un sistema judicial construido sobre la base de la confianza en la verdad del alma, un jurado destinado a despertar la voz del corazón en el que se desconectó de ella, y enfocado, por tanto, en lo que el acusado es capaz de lograr y no en lo que hizo mal. Jueces, abogados, fiscales y ciudadanos aplicando al unísono los postulados básicos de la Física Cuántica, conscientes del poder que poseen para darle fuerza a aquello en lo que colocan la atención. Mirar al delincuente como a alguien que perdió el rumbo, ayudarle a recuperarlo, colaborar en unidad para que le resulte fácil restablecer la conexión con el ser de luz que lleva en su interior. Las posibilidades son infinitas.
Si yo miro al delincuente como a alguien despreciable, merecedor de un castigo, estoy enviándole energía de baja vibración, y eso no le ayudará a cambiar, sino que potenciará precisamente aquello que considero reprobable. ¿Por qué darle fuerza a algo que daña profundamente a toda la sociedad? ¿Por qué no darle un giro a un sistema que, claramente, no funciona, y cambiar de perspectiva?
Y, voy más allá, ¿por qué no aplicar esa perspectiva en mi propia vida, de cara a los demás? A los que me incomodan, a los que me dañan, a los que creo que obran mal, a mis familiares, a mis compañeros de trabajo, a mis amigos… ¿Por qué no mirarlos como un universo de maravillosas posibilidades en vez de enfocarme en destacar lo que hacen mal? ¿No sería más provechoso que intentara ayudarles a recuperar la conexión con su interior?
Si yo conociera su canción, la canción del alma de las personas con las que convivo, podría causar en ellas un efecto positivo cada vez que se la cantase. Entonando una simple canción estaría elevando su vibración, generando en el ambiente las frecuencias que facilitarían la conexión con su voz interior y con el recuerdo de su plan de vida.
¿Podrían esas personas resistirse al efecto de su propia canción?
Yo creo que no.
Hace unos años, poco antes de que descubriera mi misión, estaba meditando al aire libre, sintiendo la caricia del sol en la piel. De algún rincón de mi ser comenzó a surgir una melodía. Como estaba sola me animé a entonarla. Las palabras no tardaron en llegar: una especie de mantra en un idioma para mí desconocido. La estuve cantando durante un rato. Al acabar me sentí renovada, alegre, con ilusión, pero no se lo achaqué a la canción, que, sin saber cómo ni por qué, fue surgiendo en diferentes instantes de mi vida, produciendo en mí siempre el mismo efecto.
¿Fue casualidad que un mes y medio después de andar cantándola, yo comprendiera cuál era mi labor en este mundo y me animase a emprenderla? Tal vez. O tal vez, no; porque cuando leí la historia de aquel poblado de África, me acordé de mi canción y tuve la certeza de que ya sabía para qué.
La canción del alma sirve para reconectar al ser humano con lo que ha olvidado, los recuerdos de su alma, pero también con la vibración del amor. El amor es la energía primigenia, la célula madre de toda la creación. Cuando sentimos su vibración, el alma adormecida se despierta, el que está agotado recupera las ganas de vivir, el que está confuso comprende y el que se perdió vislumbra la salida.
¿Y si nos atreviésemos a innovar? ¿Y si aunáramos esfuerzos para introducir cambios en nuestro sistema de creencias y costumbres? Cambios destinados a modificar el enfoque: en vez de centrarnos en lo que no funciona, idear castigos o luchar para eliminarlo, centrarnos en las cualidades, fomentar las capacidades de cada uno, colaborar para que todos recuperemos la conexión con el ser de luz que llevamos dentro.
Con el avance de la civilización hemos dejado atrás gran parte del gran Conocimiento, ése que habla de la verdad del ser y del motivo que nos trajo aquí. Para recuperarlo, a veces, debemos volver atrás, posar la mirada en las civilizaciones que, aparentando ser antiguas o atrasadas, conservan costumbres que nos hablan de nosotros mismos, de quiénes somos en realidad y de cómo recuperar la conexión que hemos perdido por el camino.
Evidentemente no podemos aprendernos la canción de todas las personas que habitan este planeta, para cantársela cuando llegue el momento, como harían en aquella tribu africana. Pero sí podemos aprendernos la canción de las personas con las que convivimos a diario y, sobre todo, nuestra propia canción. El cambio comienza en uno mismo.
Si, en vez de tararear lo que habitualmente suena por la radio –grandes éxitos que me animan a desconfiar de mí, a cederle el poder al otro o a quejarme de todo lo que va mal-, yo tarareo mi propia canción, no sólo estaré evitando que me baje la vibración sino que además estaré activando la conexión con mi alma. A través de ella, yo descubriré quién soy, recuperaré las ganas y las fuerzas para vivir cumpliendo aquello para lo que he venido. La vida recobrará el sentido. Me sentiré útil y completo. Dejaré de anhelar lo que tienen otros, porque mi mayor anhelo será continuar siendo yo mismo.
Podemos idear formas y rituales para encontrar nuestra canción, buscar en las costumbres de las civilizaciones antiguas o, simplemente, dejar que fluya la imaginación para crearla, porque la imaginación es uno de los conectores principales con el alma. Todos somos sabios y capaces, los más sabios del mundo para nuestra propia vida, pero esa sabiduría parte del alma, porque en ella se encuentran albergados todos los recuerdos, toda la información que necesitamos para crecer en armonía.
No existe un único sistema para hallar la canción del alma. Cada persona debe encontrar el suyo, aquel con el que se siente cómoda, el que le resulta fácil, con el que disfruta… Pero sirvan, a modo de ejemplo, estas instrucciones:
Colócate en una postura cómoda, en un lugar en donde sientas paz, preferiblemente cerca de la Naturaleza.
Dedica unos minutos a admirar la belleza que te rodea y agradece poder disfrutar de ese entorno y de ese momento.
Después cierra los ojos y respira conscientemente varias veces, permitiendo que tu abdomen se expanda y se contraiga mientras te vas relajando.
Manifiesta tu intención de hallar la canción de tu alma, luego, imagina que se enciende una luz en el centro de tu pecho, una luz en forma de esfera, y centra toda tu atención en ella.
Esa luz se va expandiendo al ritmo de tu respiración, hasta abarcarte por completo.
Inmerso en esa luz déjate acunar por ella. Siente su efecto sobre ti.
Permanece así unos minutos, permitiéndote sentir lo que el contacto con tu alma te produce.
Empieza a cantar, sin concederle importancia a la melodía o las palabras que surjan de ti, sin cuestionarlas, sin sentirte avergonzado por hacerlo mal. Simplemente canta. Déjate llevar, permite que fluya. Siente el efecto de esa canción en ti.
Cuando la encuentres cántasela a tus seres queridos, a las personas en las que más confíes. Pídeles que se la aprendan y que te la canten cuando te noten perdido. Y haz tú lo mismo con ellas. Ayúdales a encontrar la canción de su alma y cántasela cuando percibas su desconexión o su tristeza. En esos momentos, no intentes decirles cuál es su verdad, porque tú no la sabes, pero ellos sí. Ayúdales a encontrarla por sí mismos.
La mejor ayuda que puedes prestar a otro es mostrarle que él es capaz, que él sabe cuál es el camino y que puede hallarlo en su interior.
Si todos aunáramos esfuerzos para ayudar a los demás a recuperar la conexión con el alma, el mundo daría un importante giro hacia el amor. Las disputas, los conflictos y las guerras se irían apagando, como llamas que pierden su fuel. El amor alumbraría nuevos rumbos, nuevos horizontes, suavizaría fronteras, hermanaría corazones. Cientos, miles, millones de personas colaborando para que cada ser ocupara su verdadero lugar y recuperase la paz.
Parece un sueño, pero es posible. Un sueño posible que está al alcance de nuestras manos, porque lo único que cada uno de nosotros tenemos que hacer para lograr que se cumpla es decidirnos a cambiar el enfoque: elogio en vez de crítica, apoyo en vez de castigo, amor en vez de rencor. Aplicado en todos los instantes de la vida, hacia nosotros mismos y hacia los demás.
Recordar la canción del alma puede ser el principio, aunque las posibilidades son infinitas.
anandasananda.wordpress.com

domingo, 5 de abril de 2015

Curiosidades de la Historia: La verdadera Blancanieves






El famoso cuento de Blancanieves está inspirado en una persona real, ya que tienen muchos puntos en común con la historia narrada por los hermanos Grimm ¿quieres saber cuales son los más interesantes?
Gracias a la investigación del historiador de Lohr, Dr. Karlheinz Bartels, sobre el cuento de Blancanieves y los Siete Enanitos, la pintoresca localidad, a orillas del río Meno, en la Franconia alemana, puede sentirse orgullosa de haber visto nacer, en 1729, a Maria Sophia Margaretha Catharina von Erthal, personaje real que inspiró el literario de Blancanieves. Muchas evidencias y puntos de conexión con las características de Lohr y sus alrededores prueban, desde 1986, esta peculiaridad del famoso cuento de los hermanos Grimm; lo que hace que destaque frente a la mayoría de los relatos infantiles.

La genuina Blancanieves


En 1729 nació María Sophia Margeretha Catharina von Erthal, quien se piensa que es la verdadera Blancanieves.
Maria Sophia Margaretha Catharina von Erthal se crio en un castillo en Lohr, Alemania. Hoy en día este castillo es un museo en el que se puede contemplar un espejo que, se cree, el padre de María, el príncipe Philipp Christoph von Erthal, regaló a su segunda esposa.

La personalidad de Blancanieves






María era muy querida en Lohr. Debido a las cualidades de Maria Sophia, la población de Lohr la había convertido en una especie de hada.  Para el “imaginario colectivo” de la población de Lohr y el Spessart, la niña de los Erthal representaba la imagen ideal de la hija de un Rey.
Otro hecho que hacía que el pueblo sintiese simpatía hacia Maria Sophia, a la vez que añadía crueldad al comportamiento de su madrastra, era la ceguera parcial que María Sophia padecía desde niña y que se debía a las secuelas de la varicela.
Estos hechos que, a lo largo de la historia no ocurren con frecuencia, debieron llegar a oídos de los hermanos Grimm que vivían cerca, en Steinau. Así, pocos años después de la muerte de Maria Sophia siguió la redacción y, al final de 1812, la primera publicación del cuento de Blancanieves y los siete enanitos.

La malvada madrastra


El padre de la Blancanieves real era Philipp Christoph von Ertheal, que tras la muerte de su primera mujer se casó con Claudia Elisabeth Maria von Venninger, Condesa Imperial de Reinchenstein. En Lohr, la familia von Ertheal era de la más alta nobleza, de ahí que se pudieran comparar con reyes en el cuento. De hecho Claudia siempre beneficio a sus hijos frente a la Blancanieves real, pues su padre no solía estar mucho en casa.
La madrastra de Blancanieves, era de un carácter autoritario, aprovechó las frecuentes ausencias de su marido para favorecer a los hijos de su primer matrimonio. El hecho de que Philipp Christoph von Erthal no estuviera casi nunca en Lohr explicaría el evidente papel pasivo del rey en el cuento, según han concluido las investigaciones.

El Espejo Mágico




El “Espejo Mágico que hablaba” es una de las principales pruebas de que Blancanieves sería natural de Lohr. El impresionante y rico espejo de 1,60 metros de altura aún se puede admirar en el museo del Spessart, en el castillo de Lohr que perteneció a los padres de Blancanieves. El espejo procede de la Manufactura de Cristal de Lohr, fundada en 1698, que adquirió fama y prestigio en toda Europa, no sólo por su delicada y refinada artesanía, sino porque las materias primas que utilizaba para la fabricación del vidrio procedían - además de la propia región- también de España. En efecto, el carbonato sódico, conocido como ceniza de soda o sosa, era importado de Alicante, a orillas del Mediterráneo español.
El espejo fue un regalo del padre de Blancanieves a su segunda esposa y hablaba como muchos de los espejos fabricados en Lohr, sobre todo por las leyendas que figuraban en sus marcos, especialmente, a través de sus aforismos, pero también por sus curiosas propiedades acústicas, que hacen que, al hablar cerca de él, la reverberación haga que resuenen las palabras. La clara referencia a su egoísmo en el medallón de la derecha (se lee “Amour Propre”) debió de herir mucho la vanidad de la madrastra.

El pueblo







El investigador Dr. Karlheinz Bartels investigó a fondo el cuento de Blancanieves, y ubicó a la chica en el pueblo de Lohr, en la Franconia alemana, donde se dan muchas características del propio cuento.
Se han comprobado las referencias locales en el área de Lohr.
En la actualidad, Lohr, incluso, recibe el nombre de “la Puerta del Spessart”. El camino de huida de Blancanieves “sobre las siete montañas” era el Höhenweg, mencionado ya en el siglo XIV – la llamada “Wieser Straße”. Desde Lohr, a través de este trayecto, por las siete montañas del Spessart, se podía alcanzar el pequeño reino “de los siete enanitos”.


El bosque de Spessart





El bosque donde huye Blancanieves de su malvada madrastra es el llamado Spessart, cerca de Lohr. Es una de las mayores extensiones de bosque homogéneo de Alemania.

Los siete enanitos






Se cree que la inspiración de los hermanos Grimm fueron las siete montañas llamadas Höhenwer, ya que cerca están las minas de Bieber (en California, Estados Unidos), donde en el año 1750 trabajaban unos 500 mineros.
Otra posibilidad es que “los siete enanitos que picaban y cavaban en busca de mineral”, fueran mineros de talla pequeña o, más probablemente, niños que trabajaban en las minas de Bieber, donde los mineros buscaban plata y cobre.
Sander coincide en que se trataría de niños desnutridos y envejecidos prematuramente por el trabajo en las minas de hierro, en este caso las de las propiedades de los Von Waldek. Debido a su pobreza, estos niños vestían largos abrigos y gorros muy parecidos a aquellos con los que se suele representar a los siete enanitos. Sander además asegura que a la condesa le gustaba jugar con estos niños con aspecto de enanos.


La manzana envenenada

Respecto a “la manzana envenenada”, la investigación de Bartels ha descubierto, citando bibliografía competente en la cual se describe el veneno, que la mitad de la manzana fue sumergida por la malvada madrastra en zumo de belladona, fruto que se encuentra también en el Spessart. Sus bayas contienen la Atropa Belladona utilizada, incluso a día de hoy, en medicina. Su narcótico produjo en Blancanieves una rigidez tal como si hubiera fallecido.

El sarcófago de cristal







Lohr es una ciudad donde se hace manufactura de vidrio, por lo que puede ser el origen de este elemento del cuento.

Las zapatillas de hierro




En el cuento original de los hermanos Grimm a la madrastra, al final del cuento y como castigo se le hace bailar con unos zapatos de hierro, hasta caer muerta. En Lohr había muchos herreros a causa de los minerales de hierro de la zona de Spessart.

Más por saber…

Según el presidente de la sociedad europea de cuentos, Heinrich Dickerhoff, la verdadera villana en la primera versión de Blancanieves era su madre biológica y no su madrastra, como precisó durante el congreso internacional que reunió a cerca de 400 filólogos, cuentistas e investigadores de este género en la ciudad alemana de Postdam.

          Fotograma del film español Blancanieves, de Pablo Berger





Según Dickerhoff, en la primera edición del cuento, titulado “la pequeña Blancanieves”, y publicado en 1812, la madre de la heroína desea tener una niña “blanca como la nieve”, su deseo se vuelve realidad, pero cuando su hijita se convierte en rival de su belleza y el espejo mágico declara que Blancanieves es mil veces más hermosa que la reina, los celos la consumen y ordena una espantosa muerte para su propia hija. Como para la sociedad europea de principios del siglo XIX la idea de una madre malvada y asesina no era aceptable, por lo que los hermanos Grimm, que nos trajeron hasta nuestros días ese cuento, decidieron autocensurarse y “reconvertir” la figura de la mala de la historia. En la versión de 1857, la hermosa y bondadosa reina muere en el segundo párrafo después del nacimiento de Blancanieves y su padre se casa de nuevo, dando paso a la figura legendaria de la madrastra que todos conocemos.
Pero en esta versión original no solo la madre mata a la hija, sino que lo hace de una manera digna de Lecter. La reina no sólo ordena la muerte de Blancanieves, sino que exige además que, como prueba, le presenten el corazón de la víctima. En el cuento alemán, la reina, creyendo que el corazón que le presenta el cazador es el de Blancanieves (en realidad pertenece a un jabalí) lo sala y llega a comérselo.


Aquí tenemos el vídeo en el que podemos ver tanto la versión de Basile, como la segunda versión de los hermanos Grimm como....la historia de María Sophia Margeretha Catharina von Erthal, la verdadera Blancanieves


 


https://www.youtube.com/channel/UCEh0J3RIfYwtSXxGUssDLjQ


http://pedromariafernandez.blogspot.com.es/2012/09/curiosidades-de-la-historia-la.html?m=1