miércoles, 1 de octubre de 2014

¿Alien el 8º pasajero en la Catedral de Palencia?

Los Aliens de la Catedral de Palencia

Gentileza de Silvia Paredes

Interesante y sorprendente artículo de Alfredo Trigueros Andrés en la Otra Palencia sobre los "aliens" que presiden la entrada de los Reyes en la catedral palentina.

Desde aquí queremos agradecer que haya acedido a que podamos compartir su artículo en este blog para asi poder dar mejor difusión a un nuevo misterio que se nos presenta en Castilla, y que nos hace ver que nuestra tierra aún guarda muchos lugares que conocer y que descubrir.

El artículo es el siguiente.

Todos conocemos el famoso astronauta de la catedral de Salamanca porque los salmantinos han sabido promocionar la cultura en su ciudad. Nosotros los palentinos poseemos riquezas culturales superiores a muchas provincias españolas, y que hasta ahora se han mantenido en el anonimato. Unámonos y promocionemos nuestra ciudad y nuestra riqueza cultural. Para lograr este fin, nosotros, "La otra Palencia", comenzamos a desvelar el primero de una serie de misterios que han permanecido ocultos, como es el que relatamos a continuación, el de LOS EXTRATERRESTRES PALENTINOS, de más de 500 años de antigüedad.

PEDIMOS LA COLABORACIÓN DE TODOS PARA PROMOCIONAR NUESTRA TIERRA TURÍSTICAMENTE.

Ahora sí, tras este breve comentario, desvelamos el primer misterio:
La puerta de los Reyes, o la puerta de San Juan, así es como se conoce la puerta de la catedral de Palencia que da acceso a la Plaza de Cervantes, siendo una de sus cuatro puertas principales. Sin embargo esta puerta es la única que se encuentra cerrada al público, su apertura se encuentra reservada exclusivamente a los reyes para que estos puedan acceder al interior de la catedral, o bien para dar paso procesional al santísimo sacramento. Posee un enrejado externo que ni siquiera permite a los visitantes colocarse bajo sus arquivoltas. De estilo plateresco, sus piedras se encuentran muy desgastadas, sobre todo en su parte inferior, donde apenas son reconocibles los detalles de su ornamentación original. Necesariamente debe haber algún motivo para que tan importante entrada al templo catedralicio se encuentre cerrada y no pueda ser atravesada por cualquier persona durante siglos, y protegido de esa manera mediante la reja externa. Ese motivo fue el que me llevó a investigar el secreto que esa puerta guardaba, y para ello comencé a fijarme en los propios motivos iconográficos grabados en las figuras de piedra que decoran sus arquivoltas, quizás allí se encontrara la explicación, y por fortuna , a diferencia de lo que ocurre en su parte inferior, el tiempo apenas ha conseguido desgastar los detalles de las representaciones que se encuentran en su parte superior, y allí fue justo donde encontré un relieve que llama la atención en cuanto se ve. Lo más sorprendente de todo es que se encuentra a la vista de cualquier persona, sin haber sido escondido ni mucho menos, tan sólo se encuentra lejano en la distancia, por lo que a simple vista, si no miramos con atención, lo más probable es que pase totalmente desapercibido. Está ubicado justo en lo más alto de la puerta de los Reyes, sirviendo de remate a su arquivolta superior, justo en su centro. Son dos figuras humanoides simétricas y contrapuestas, con cuerpo humano, pero cabeza y cola de serpiente, separadas entre sí por una flor, a la cual se encuentran entrelazadas por el extremo de su cola.






En un principio una persona que les contempla por primera vez, basándose en la representación tradicional que suele aparecer en este tipo de arquitectura, las podría relacionar directamente con una representación del diablo, lo cual en principio tendría sentido, pero que sin embargo queda descartado por completo si continuamos mirando los motivos que decoran esa entrada de la catedral, ya que justo más abajo, y a ambos lados de la puerta, ya sí que podemos reconocer claramente la representación del diablo en su forma tradicional. Descartada por lo tanto esta hipótesis, continué indagando para tratar de resolver esa misteriosa iconografía. Y en ese momento lo que tuve en cuenta es su ubicación, es la única representación que se encuentra en la parte central y en lo más alto, y bajo la cual únicamente está permitido que pasen los reyes, intuyéndose en ella una representación jerárquica de poder, entendiéndose que sobre los reyes e incluso sobre el Santísimo Sacramento, se encuentran estas figuras, y solamente ellos pueden pasar bajo ellas, privando al resto de ciudadanos de ese privilegio. Lo siguiente es analizar las figuras pormenorizadamente, su cuerpo es humano, pero su cabeza tiene forma de reptil, al igual que su cola, esto no hizo más que recordarme la famosa serie V de los años 80, en la que los invasores con forma de reptil venían a la tierra bajo falsa apariencia humana. En 1985 se estrenó la película “Zuma, el dios serpiente”, en la cual se relataba como al realizar unas excavaciones arqueológicas en una pirámide filipina, se despertaba a Zuma, caracterizado por ser medio hombre medio serpiente. La similitud de su aspecto en comparación con los grabados que aparecen en la catedral palentina es sorprendente.




Pero en ambos casos, esos relatos son ficción, y son 500 años posteriores a la época en la que se realizó la ornamentación de la puerta de los Reyes de la catedral palentina, por lo que esos motivos tenían que provenir de una historia muy anterior, y tener una base histórica muy contundente, al ser el único símbolo bajo el cual únicamente pueden estar ubicados los reyes, así que continué investigando, y esta vez, al igual que hice en los relatos referentes a los unicornios que se encuentran sobre la torre de la catedral y a los serpopardos de la puerta del Obispo, me fui directamente a buscar información miles de años atrás en el tiempo. Todo tendría lógica si esta vez también en esa época tan remota de nuestra historia se encontrara algo que aclarara el origen de las enigmáticas figuras que coronan la puerta de los Reyes. Y de nuevo nos tenemos que remontar a la zona de la antigua Mesopotamia, donde fueron encontradas una serie de estatuillas cerámicas de aspecto en principio sorprendente y muy similares a las representadas en la puerta de acceso de la Bella Desconocida. Su cabeza es alargada con evidentes rasgos de reptil, pero su cuerpo sin embargo es humano, incluso una de ellas mantiene un niño entre sus brazos mientras es amamantado, y cuya antigüedad es antiquísima, debemos retroceder 7.000 años atrás en el tiempo para ubicarnos en el momento en el que estas estatuillas fueron creadas. A continuación expongo imágenes de algunas de ellas, mencionando el lugar de su hallazgo y su datación: -Figura masculina encontrada al suroeste de la antigua ciudad de Ur (Iraq) y que se remonta al año 5.000 antes de Cristo. Se encuentra en el Museo de Bagdad:


- Figura de hombre lagarto encontrado en Al Ubaíd (Iraq). Ha sido datado en el periodo comprendido entre el 5900 y el 4000 antes de Cristo):


-Figura de mujer lagarto, encontrada de nuevo en la antigua ciudad de Ur, datada entre el 5000 y el 4000 antes de Cristo, que representa a una figura femenina amamantando a un niño:


-De nuevo figuras femenina con rasgos reptilianos, una de ellas amamantando a un bebé. Fue encontrada en la misma zona que las anteriores, su antigüedad está calculada entre el año 5500 antes de Cristo y 4000 antes de Cristo, y se encuentran en el Museo británico:



-Por último muestro otras dos estatuillas datadas entre el 5000 antes de Cristo y el 4000 antes de Cristo, y de la misma procedencia:



Resulta sorprendente la similitud de estas estatuillas con las que aparecen en la puerta de los Reyes, y de nuevo los motivos ornamentales de nuestra catedral coinciden con los que se representaban en una zona tan remota y distante en el tiempo de nuestra cultura. Ahora solo nos queda resolver el significado que tiene la flor que se encuentra entre esas dos figuras humanoides. Si nos fijamos con atención, vemos que la cola de esos dos seres se encuentra entrelazada al tallo de la flor, y hay otro detalle muy destacable en la propia flor, en su zona central, justo antes de llegar a la zona en la que comienzan a estar representados sus pétalos, hay un motivo ornamental que se asemeja muchísimo a la figura de un pez, símbolo que necesariamente también debe ser interpretado. La primera idea con la que intuitivamente asociamos la figura de un pez es el agua, quienes tallaron esa flor quisieron dejar el mensaje del agua plasmado en su obra, lo cual supondría que se trata de una flor acuática, una flor que crece en el agua. Esa fue la pista que seguí para tratar de esclarecer el significado final de esa flor, y si todo lo demás tenía su explicación miles de años atrás, lo más probable es que de nuevo en esta ocasión en esa época de la antigüedad encontráramos la respuesta a qué podía significar la flor mencionada. Fijándonos con mayor atención en los pétalos de la flor, se aprecia que tienen forma alargada, la flor que buscamos tiene que ser una flor acuática y tener pétalos alargados. Esta pista fue la que seguí unida a la anterior, y esta vez la respuesta la encontré en la representación que los egipcios daban a la flor de loto:


Su silueta es prácticamente idéntica a la de la flor que aparece sobre la puerta de los Reyes. Una vez identificada la misma, bastaría con indagar en la historia de la flor de loto, para ver si todo pudiera estar relacionado. Un relato de la mitología griega nos habla de los habitantes de una isla de África del Norte los cuales se alimentaban exclusivamente de plantas y flores de loto, pero estas flores producían un efecto secundario, provocaban que toda persona que las comiera olvidara su pasado, ya que esta variedad de flor produce amnesia si se ingiere. En la Odisea de Homero, relato en el que se narran estos hechos, tres hombres llegan a esa isla con el propósito de investigar, pero al consumir flores de loto como el resto de habitantes de la isla, olvidan que deben volver al barco, y entonces Ulises acude a la isla y consigue rescatarlos. La flor de loto significaría la posibilidad de borrar el pasado, volver a nacer y comenzar todo de nuevo. Por lo tanto, la representación que aparece en lo alto de la puesta de los Reyes encerraría el siguiente mensaje: los dos seres humanoides que aparecen en ella se encuentran a un nivel superior tanto de los propios reyes como de la propia iglesia, y esos seres, al tener entre su cola la flor de loto, tendrían las capacidades que se le atribuyen a esa flor, e indicarían que nuestro pasado ha sido olvidado, y todo comenzó de nuevo, partiendo de cero, sin recordar en ningún momento lo que fuimos. Las tres representaciones escultóricas a las que he hecho referencia (los unicornios, los serpopardos, y estos “dioses serpientes”) no pueden tratarse de una simple coincidencia, más aun cuando datan de épocas diferentes de construcción (los unicornios de la torre de la catedral fueron diseñados y colocados en la última rehabilitación de la misma) hace algo más de una década. Por ello estas representaciones han debido ser elegidas con algún propósito, y tras este análisis, la conclusión a la que llego en la puerta de los Reyes es clara, la misma es una representación del organigrama jerárquico de poder, en lo más alto se encuentran estas figuras con rasgos de reptil, las únicas que se encuentran por encima de los reyes y del Santísimo Sacramento, y cuyo paso bajo ellas está prohibido para el resto de los ciudadanos. Por último añado una imagen del extraterrestre que aparece en la película "Alien, el octavo pasajero", el parecido con los extraterrestres palentinos resulta más que asombroso: